MANIOBRA
Despistado sin quererlo (ni tenerlo en cuenta) a a la hora de ir anotando correctamente, lo dejo al cambio de parecer (que puede estar bien) sin quererlo, por la idea que tengo de llevar a término lo que me proporciona la primero que me viene a la cabeza, persiguiendo no solo lo que está dentro de mí. Lo tolero con singular sorpresa, a la que estoy acostumbrado. Conociendo que se le puede dar la vuelta en cualquier momento me siento aliviado y teniendo en cuenta que lo dejo en buenas manos .